Saque tiempo ya para cuidar de usted mismo

Pague solamente un co-pago del 25% en sus exámenes de radiología y laboratorio con el Plan Médico Santa Fe.

Usted probablemente ha escuchado el viejo refrán, “prevenir es mejor que lamentar”. Cuando se trata de su salud, esto es más cierto que nunca. Aprovechar la atención preventiva que ofrece el Hospital Santa Fe podría ayudarte a evitar grandes problemas en el futuro.

Hacer cambios en su estilo de vida

Empecemos con cosas que puedes hacer para que cada día seas más saludable.

Hágase los exámenes médicos recomendados y las pruebas y los chequeos que necesita

Las pruebas son importantes porque pueden detectar problemas o enfermedades, cuando pueden ser más fáciles de tratar. Hable con su médico acerca de lo que es mejor para usted.

Algunas pólizas de salud privadas ofrecen servicios de prevención y detección temprana. Revise su Cobertura de Beneficios para ver lo que cubrirá su plan.

La mayoría de los exámenes se pueden hacer en el consultorio de su médico. Pero para algunos, es posible que tenga que ir al laboratorio o al departamento de radiología. Hable con un médico antes de la prueba sobre qué esperar y cómo prepararse. Después de la prueba, hable acerca de los resultados y cualquier seguimiento que su médico pueda aconsejar.

A continuación se muestra una guía que muestra con qué frecuencia y en qué edades la mayoría de los adultos sanos deben someterse a exámenes y chequeos.

  • Examen físico regular – Este examen incluye medir su peso, estatura e índice de masa corporal (IMC). También es un buen momento para hablar con un médico sobre maneras de hacer más ejercicio, y sobre su bienestar mental.
  • Prueba de presión sanguínea – Revise su presión arterial por lo menos cada uno a dos años.

Visite nuestro Cuarto de Urgencias para hacerse un examen físico y revisar su presión.

  • Perfil lipídico – Cada cinco años, o más a menudo si usted está en riesgo o tiene niveles por encima de lo normal de estas grasas en la sangre.
  • Pruebas y exámenes de detección de diabetes – Cada tres años, dependiendo de su edad y factores de riesgo.

Estos y otros paquetes los ofrecemos en el Laboratorio Clínico.

  • Prueba de densidad ósea – cuando su médico le aconseje, generalmente alrededor de los 65 años.

Saque una cita en la densitometría ósea.

  • Mamografía – Cada uno o dos años para las mujeres de 40 años o más. Las mujeres más jóvenes deben seguir el consejo de su médico. También hable con un ginecólogo acerca de los exámenes de mama en el consultorio.

Saque una cita en el mamógrafo.

  • Examen ocular – Cada dos o cuatro años hasta los 64 años, y luego cada uno o dos años. Se evalúan los ojos para dos afecciones comunes relacionadas con la edad: glaucoma y degeneración macular. Un examen de la vista de la retina también se necesita cada año si usted tiene diabetes.

Véase con un oftalmólogo

  • Exámenes de detección de cáncer colorrectal: hable con su médico acerca de sus riesgos y qué examen y programación son los mejores para usted. Para las personas de 50 años o más, puede necesitar una prueba de sangre oculta en heces cada año, una sigmoidoscopía flexible cada cinco años o una colonoscopia cada 10 años. Su médico puede explicarle las pruebas.

Véase con un gastroenterólogo.

  • Prueba de Papanicolaou y examen pélvico – Por lo menos cada uno a tres años para las mujeres, dependiendo de su edad, antecedentes de histerectomía y resultados anteriores.

Véase con un ginecólogo.

  • Examen de próstata para hombres – Hable con un médico acerca de sus riesgos y qué prueba y cuándo son mejores para usted.

Véase con un proctólogo.

Mantenga sus vacunas actualizadas

Las vacunas, ayudan a fortalecer su sistema inmunológico y protegen su cuerpo de ciertas enfermedades. A menudo se dan en forma de inyecciones. Su médico le puede decir si está al día o necesita nuevas inyecciones o refuerzos.

Lea sobre qué vacunas puede necesitar.

Mantenga un registro

Lleve un registro de los exámenes, chequeos y vacunas que tiene y las fechas en las que los tuvo. Comparta la lista con todos sus médicos. Conozca sus números y no tenga miedo de hacer preguntas.